Era mediados de agosto y yo estaba leyendo la sección de deportes de elmundo.es cuando comencé a hacer una encuesta sobre los juegos olímpicos de 2012 en la que preguntaban cosas como qué me había parecido el papel de la delegación española, cuál había sido para mí el mejor deportista o qué opinaba de la organización... Las respuesta había que escogerla entre una serie de opciones prefijadas por ellos.
Llegó la pregunta de cuál había sido para mí el mejor momento de los juegos y no tuve ninguna duda en mi respuesta, la final de los 800 metros de atletismo con el récord del mundo de David Rudisha. Creo que jamás olvidaré esa carrera; volvía de la piscina de mi pueblo y puse la tele para ver la jornada del estadio olímpico y enseguida llegó la final del 800, todos los participantes preparados, el principal favorito el keniano Rudisha. Pistoletazo de salida y el "masai" corriendo como si fuera una gacela se pone en cabeza de carrera y muy pronto se separa del resto del grupo, pasa por la primera vuelta (400 metros) a un ritmo de récord del mundo y acaba la carrera pletórico con la mejor marca de todos los tiempos; por primera vez un hombre es capaz de bajar de 1 minuto y 41 segundos. David marca 1:40,91, Nigel Amos es segundo con 1:41,73 (récord del mundo júnior) y Timothy Kitum 1:42,53. Ha sido una carrera inolvidable, la proeza de Rudisha entra en la historia olímpica por la puerta grande. Tanto el comentarista de la 1 como yo estamos boquiabiertos, ha sido un carrerón increíble, el mejor de todos los juegos en mi opinión.
Aquí el enlace con el vídeo de la carrera (no dejaba compartirlo de otra forma):







